COMO ELEGIR EL COLOR CORRECTO.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es la superfice que vamos pintar, cuanto más grande y luminosa sea la misma, más podremos aplicar un color intenso sin que el resultado sea muy agobiante o hagamos que la habitación parezca muy pequeña.

La intensidad en el color es algo muy subjetivo, lo que para un cliente es demasiado intenso, para otro, es demasiado claro, con lo que recomendamos que te dejes llevar por tu gusto y, si dudas entre dos colores, que elijas el más claro.

En tonalidades amarillas, nosotros elejiríamos tonos tocados con ocre, que dan más calidez y son mucho más combinables y menos estresantes. En tonos grises nosotros recomendamos no escoger tonos con mucho toque de otros pigmentos, ya que se podría alejar de la tonalidad gris que pretendemos, y sería más difícil de combinar. Tampoco utilizaríamos intensidades demasiado claras, sobre todo en espacios grandes, ya que con luz del día podría parecer practicamente blanco. Para combinar, usaríamos un gris bastante más intenso o un rojo profundo. 

En tonalidades azules, al contrario que en grises, recomendamos alejarse de los colores demasiado básicos, ya que sólo con pigmentación azul, los tonalidades que conseguimos son muy infantiles. Recomendamos tonalidades con tendencia a violeta o gris. Para obtener una sensación de azul grisáceo, la tonalidad gris debe ser muy acusada.

En tonalidades beiges, crudos, tierras claros, piedras, etc debemos tener cuidado al elegir de no escoger tonalidades con demasiado toque de rojo, ya que se aproximarían a tonos maquillaje y precibiríamos una tonalidad rosa que no suele gustar. Para combinar, nosotros utilizaríamos un marrón chocolate.

En cuanto a tonalidades verdes cuanto más vayan hacia el amarillo, más luminosos y juveniles, aunque pueden resultar chillones. Si vamos a verdes con tendencias ocres o grises las tonalidades son más sobrias y serenas. Si vamos a verdes con azul entraremos en la gama de los turquesas.

Debemos tener cuidado cuando pintamos un habitación en dos colores. Es un recurso en la decoración que se usa cuando se quiere resaltar un zona concreta de la habitación, con lo que no tiene mucho sentido hacerlo en un pared en la que no hay nada. Otra cosa a tener en cuenta es que deber haber bastante contraste en la intensidad de los tonos elegidos. Cuando pintamos un habitación en dos tonos, debe haber un tercer tono que vaya con los otros dos. Este tono se llama, color de acento, y lo podemos conseguir con unos cojines en el tono adecuado, una alfombra, etc.