MADERA EN INTERIOR.

Primero debemos diferenciar el estado de la madera que vayamos a barnizar o lacar.

Si vamos a barnizar una madera ya barnizada, sin golpes ni arañazos que no se puedan quitar con lija de P-320, pero que ha perdido "lustre", basta con pasar una lija fina (P-320 a P-400) en dirección de la veta de la madera, limpiar el polvillo generado y aplicar dos manos finas de barniz convenientemente diluido también en dirección de la veta de la madera, preferiblemente a brocha, y dejar secar entre manos el tiempo que recomiende el fabricante (24 Horas normalmente en barnices sintéticos).

Si la madera que queremos pintar ya está lacada (no se ven las vetas de la madera) y queremos volver a esmaltarla, procederemos de la misma manera que si estuviera barnizada, pero aplicaremos el esmalte con rodillo de esponja o pelo corto. Es recomendable aplicar en capas finas con el producto un poco diluido y dejar secar entre mano y mano el tiempo que recomiende el fabricante. Cuanto las capas sean más finas, mayor será el efecto lacado final. Si queremos cambiar mucho el color de la madera (de negro a blanco por ejemplo) es normal que tengamos que aplicar tres o más manos.

Si queremos recuperar la veta de una madera ya esmaltada, deberemos eliminar completamente el esmalte y la preparación que lleva la misma. Es un proceso laborioso, sobre todo si se trata de maderas muy trabajadas, con lo que hay que valorar si merece la pena el esfuerzo. Para el proceso te hará falta decapante, lija y una espátula pequeña.

En maderas nuevas o sin tratar, debemos aplicar un fondo tapaporos (al agua o al disolvente) para sellar el poro de la madera a brocha, rodillo de esponja o pelo corto. Lija con lija P-320 una vez seco. Repetir el proceso si la superficie no ha quedado lo suficientemente suave. Limpiar el polvillo y aplicar barniz como hemos explicado arriba.

Si vamos a lacar una madera nueva o sin tratar, (hablamos de un proceso doméstico, en el que no utilicemos productos de dos componentes que deberíamos aplicar a pistola y disponer de un lugar apropiado) aplicaremos selladora sintética, dejaremos secar (24 Horas) y lijaremos con P-320 o P-400. Limpiaremos el polvillo y aplicaremos un esmalte, bien sea al agua o al disolvente.

Ultimamente, se utilizan bastante, barnices de poro abierto formulados expresamente para exterior, en interior por su acabado natural y su aspecto rústico. Si usamos este tipo de barnices-lasures en una madera que vaya a llevar mucho uso (una mesa de comedor por ejemplo) puede que se marquen cercos de vasos o platos, pero no hay ningún inconveniente su uso en estanterías o muebles que vayan a tener un uso moderado.

Normalmente, aunque es cuestión de gustos, aplicamos esmaltes satinados en interior y brillante en exterior.